Los pormenores de la duda humana

Los medios de comunicación contemporáneos han acercado información a personas de todo el mundo, desde palma de la mano, a través de algún dispositivo móvil. Cualquiera de nosotros tiene la posibilidad de conocer cualquier fenómeno en cualquier lugar del mundo; no solo ello, además cualquiera de nosotros tiene la capacidad de compartir información, conocimientos, opiniones, ideas de cualquier clase.

Internet vino a revolucionar el mundo de la información, como lo revolucionó la imprenta, antes de los libros de producción masiva, qué otras fuentes de información existían sino las copias de manuscritos que producían los frailes en las abadías.

Antes del internet, qué otras fuentes sino los libros. Sin duda el acercamiento intensivo de estímulos comunicativos es muy productiva para el humano en términos de su capacidad tecnológica, sin embargo, el humano contemporáneo está tan inmerso en la comunicación, le acaecen constantemente tantas noticias, tantos artículos, tantas ideas y opiniones, que además vienen de fuentes tan distantes y discordes que es fácil perdernos en el mar de información.

Acaso el pensador moderno, vive en una suerte de desilustración informada, donde las herramientas de conocimiento están al alcance de nuestra palma, pero no somos capaces de discernir con claridad, qué es información fiable de la que no, e incluso, de entre toda la información fiable disponible, cómo elegir cuál, cómo y para qué utilizarla.  

El mundo habrá acabado de joderse -dijo entonces- el día en que los hombres viajen en primera clase y la literartura en el vagón de carga

Gabriel García Márquez, Cien años de soledad.

En esta directriz, se hace alarde de la capacidad científica y tecnológica humana, de lo mucho que ha avanzado la ciencia en los últimos cien años, de cómo somos más productivos, más eficientes, más certeros.

Me atrevo a plantear algunas preguntas de fondo, primero ¿Qué es la ciencia? ¿Qué diferencia a la ciencia de la tecnología ¿Será que la ciencia pueda, como se arguye, avanzar hacia algún lado? No me parecen preguntas triviales, todo lo contrario; en un mundo donde la ciencia se ha colocado en todos lados dentro de nuestras vidas, comprender precisamente qué es este artilugio del pensamiento, me parece una de las cuestiones más interesantes del pensamiento moderno.

Así pues, en este breve escrito pretendo dilucidar una de las inquietudes más grandes de la historia humana: ¿Qué es todo esto que nos rodea? Puede intuir el lector, de la inmensidad de mi empresa y de la poca sagacidad del escritor, el pobre resultado. 

Vamos a dar por hecho que el mundo existe, y con el mundo la galaxia en la que se posa, así como todo el universo que gira y se expande. Bien, de existir el mundo, me pregunto ¿Cómo somos capaces de siquiera suponer precisamente que éste existe? Debido a que somos capaces de percibirlo, me atrevería a responder.

Pero entonces, ¿qué es el mundo? Ah, de nuevo la piedra angular de todas nuestras inquietudes. A lo largo de la historia humana, se ha dejado constancia de cómo las diferentes sociedades humanas han respondido a una de las preguntas fundamentales de cualquier humano, en este relato, voy a hablar brevemente de dos. La filosofía y la religión. 

Filosofía para principiantes 1997. RIUS.

El nacimiento de la filosofía occidental se marca en la antigua Helena, hace algunos tres mil años, por primera vez tenemos a gente que se plantea el origen del mundo, a través de la razón. La religión es mucho más antigua, o por lo menos se tiene prueba de ello, Herótodo de Halicarnaso, en sus Nueve libros de la Historia, hablaba de sus viajes por el Egipto y de cómo el culto a algunas deidades griegas provenía de antiguos dioses egipcios.

Entonces diremos que una de las primeras vías mediante las cuales el humano resuelve su existencia es través de una deidad, muchas veces inmutable, que ha creado todo lo que vemos y todo lo que somos, zanjada así la cuestión, el humano puede vivir en paz consigo mismo y ocuparse de otras cosas.

La filosofía desde su rol, utiliza la razón para cuestionar el mundo susceptible, así en la antigua Grecia, Tales de Mileto pensaba en el origen de todo lo que le rodeaba y en el funcionamiento de las cosas que utilizaba, así propuso que todo lo que existe proviene del agua, no obstante, aquí la cuestión está lejos de estar zanjada.

Si con la religión solo hay una respuesta única e inamovible, los dioses antes y los dioses después, la filosofía viene a revolucionar el conocimiento, pues si se propone un dios antes y el agua después, para Aristóteles, por ejemplo, no es agua, sino una mezcla de agua y algo más, y para Demócrito es un conjunto de unidades mínimas indivisibles muy juntas entre sí, y para Camus un absurdo, y para Nietzsche nadie sabe qué cosas. Así, con la multiplicidad de interpretaciones del mundo, la razón vino a darle vida al pensamiento humano.

La publicación que Heródoto de Halicarnaso va a presentar de su historia, se dirige precisamente a que no llege a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, así de los griegos como de los bárbaros.

Heródoto, Los nueve libros de la historia.

¿Qué tiene que ver la ciencia en todo esto? Bueno, la ciencia también es una construcción del conocimiento humano y también tiene una peculiaridad que la caracteriza, el empirismo. Todo la potencia del conocimiento científico se lo debe a la prueba, al hecho de que cualquier persona, en cualquier lugar del mundo puede constatar lo que la ciencia tiene que decir.

Todos, sin excepción, somos capaces de aproximarnos a través de nuestros sentidos a los saberes que nos ofrece esta disciplina. Así, las ventajas son muchas. Delegas la totalidad de la realidad, a la potencia infraestructural del ser humano, somos capaces de hacer, en cierta medida, lo que somos capaces de percibir. Somos capaces de crear comunidades científicas que someten a prueba cualquier supuesto conocimiento previamente adquirido. La ciencia no es inmutable, todo lo contrario, es un sistema dinámico que varía con el tiempo.

Entonces ¿Es que la realidad cambia a través del tiempo? ¿Es la ciencia mejor que cualquier otra construcción del conocimiento humano? ¿Es posible que a través de este escrito hayan surgido más dudas que respuestas?

Filosofía para principiantes 1997. RIUS.

La ciencia pone en duda todo, no solo duda, intenta probar ¿Es la ciencia la verdad, por fin hemos zanjado la cuestión, son las batas blancas los hábitos del siglo XXI?

No. Es solamente una herramienta del conocimiento que ha sido tremendamente útil para nosotros, tenemos antibióticos, ordenadores e internet, en gran medida gracias al conocimiento científico. Pero no es más que eso, no nos otorga respuestas especiales, no puede desvelar los secretos del universo, sean lo que éstos sean.

Solamente nos dice lo que es, lo que sucede y lo que basado en experiencias anteriores se estima que puede suceder. Ni más, ni menos. La ciencia no es la verdad, no puede ser la verdad pues la verdad es absoluta y la ciencia lo último que quiere ser es absoluta. Pero de entre todas las verdades que tenemos, es cierto, desde mi manera de ver el mundo es la mejor verdad a la que somos capaces de aspirar.

Entonces, ¿Qué es la ciencia? ¿Puede la ciencia hacer juicios morales? ¿Qué es el mundo, acaso existe? Las cuestiones fundamentales siguen, y seguirán siempre dándonos vueltas. Por suerte, tenemos delante muchos instantes para seguir preguntando.

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