¿Cómo explicarle ‘blockchain’ a tu abuelita en 20 minutos?

En el marco de la segunda noche de la primera edición en México del festival internacional Pint of Science (que saca a investigadores y especialistas de sus torres de marfil para llevarlos a bares donde puedan entablar un diálogo con público en general), el director de desarrollo tecnológico de Mifiel y Volabit, Genaro Madrid, expuso en el bar Peter Brown sobre la archifamosa-polémica-y-poco-comprendida tecnología llamada cadena de bloques (blockchain).

GenaroMadrid

La burbuja inmobiliaria revienta

Entre 2006 y 2007, el mercado de bienes raíces estadounidense estaba en su punto culminante: todo mundo daba créditos para comprar casas. El problema es que esos créditos no tenían dinero que los sustentara y eran otorgados a prácticamente cualquier persona, sin comprobar que ésta tuviera dinero para pagarlo. La esperanza era que quienes sí pagaran cubrieran lo que a los otros les faltaba pagar. Y luego llegó la crisis de 2008, a causa, precisamente, de que los bancos daban créditos con dinero que no tenían.

¿Conoces a Satoshi Nakamoto?

En esos años, alguien con el alias de Satoshi Nakamoto propone un mecanismo mediante el cual este tipo de cosas ya no podrían pasar, un sistema que no permita la impresión de papel moneda sin que se tenga un valor real que lo sustente, y que éste sea fácil de rastrear. Nace así la criptomoneda llamada bitcóin —Genaro advierte que hay otras criptomonedas, pero es ésta alrededor de la cual surgió blockchain—. Y la cadena de bloques surge para satisfacer necesidades específicas de ese mecanismo. Entonces, para entender la cadena de bloques, primero necesitamos entender las criptomonedas.

Un bitcóin es una moneda digital… ¿pero qué es una moneda!

Diariamente usamos monedas (pedazos de metal) y billetes (recortes de papel o plástico) que, aun sin tener ningún valor físico o real, intercambiamos por otras cosas que sí lo tienen. Hace siglos, el método empleado era el trueque: intercambio de productos… ¡y listo! ¿Pero qué pasaría si yo quiero lo que tú vendes pero tú no quieres lo que yo vendo?, ¿cómo haríamos el intercambio?

Se requería que ese sustituto en la transacción fuera:

  • Escaso: si se usara, por ejemplo, la arena, se podría comprar cualquier tipo de producto o servicio sencillamente yendo a la playa y acumulando grandes cantidades de arena.
  • Infalsificable: algo fácil de identificar, que no pueda ser sustituido por algo más sin que el vendedor que lo recibe se dé cuenta de que no es genuino.
  • Divisible: que sea operable para realizar pequeñas transacciones, sin importar que la unidad monetaria tenga un valor muy alto.
  • Transportable: que no sea molesto o poco práctico cuando fuera necesario transportarte a otra comunidad para comprar algo.
  • Durable: que no se echara a perder.
  • Fungible: que dé la posibilidad de intercambiar productos, que los puedas intercambiar y conserven el mismo valor.

En Grecia se usaron conchitas, en Mesopotamia se adoptaron los granos de cacao, en Europa se eligió la sal —y de ahí la palabra salario—. Después, este tipo de monedas, denominado dinero mercancía —tiene un valor y puede intercambiarse por otras cosas que también tienen valor—, sería sustituido por el oro, que se convertiría en el principal medio de intercambio. Ahora, la moneda representa el trabajo: si tienes algo que quieres vender, el precio que le des depende del trabajo que le hayas invertido; esto es elemental para entender el funcionamiento de los bitcoines.

El dinero representativo surgió muchos años después en China, cuando a un emperador se le ocurrió que él podría guardar el dinero de las personas y a cambio les daría unos vales (tokens); cuando sus súbditos requerían de vuelta su dinero, podían recuperarlo mediante los vales. En Italia comenzó a ofrecerse este mismo servicio, los mercaderes solían hacer sus negocios en las bancas de las plazas públicas: nació así la banca; el documento/volante indicaba cuánto dinero guardado tenía el cliente y el tipo de cambio.

Eventualmente, dado que esos vales representaban dinero, la gente se dio cuenta de que servían para intercambiarlos por bienes y servicios, aunque esos documentos no eran dinero en sí. El problema venía cuando querías intercambiar tus documentos con un mercader diferente al que te lo había expedido: ese otro mercader no tenía constancia de que lo escrito en tu documento fuera verídico y, por ende, no le servía. Para solucionarlo, el Gobierno, creó un banco central, que era el único que podía emitir los documentos y guardar el dinero.

El mundo se cotiza en dólares… y luego en fíats

Luego de la II Guerra Mundial, cuando las finanzas mundiales pasaban por momentos difíciles tras seis años de conflicto armado, casi todos los países optaron por adoptar el dólar como representación de su dinero, dado que Estados Unidos (EEUU) sí tenía los fondos que ellos no. Cuando los países, años después, decidieron que ya era hora de recuperar su dinero en dólares, sobrevino otra crisis económica mundial.

La solución que halló EEUU fue, en lugar de representar un dinero que ya no tenía: «Que sea el precio de mi moneda lo que determine el mercado». Entra a escena el dinero fiduciario o fíat: el dinero dejó de tener respaldo de cualquier tipo de cosa. A ejemplo de EEUU, la tendencia de desligar el oro del dinero fue emulada en los demás países del orbe. También fueron los años de la aparición de las tarjetas de débito.

La crisis económica de 2008 y la «pérdida de identidad» del dinero

Ahora que ya tenemos una idea del origen y los problemas que el dinero puede tener, volvamos a la crisis de 2008. Para cuando el dinero llegó a este punto de su historia, ya había perdido dos de sus características esenciales: 

  • Ya no es escaso: los bancos son libres de imprimir cuántos billetes quieran, y así controlan el precio del dinero.
  • Ahora es falsificable: no sabes si el banco te está dando dinero real, si en verdad está respaldado por un bien tangible.

Ante esta problemática, Satoshi Nakamoto se plantea el reto de devolverle al dinero todas sus cualidades esenciales, que son las que lo hacen funcionar, y sin que deje de ser electrónico como el que usamos actualmente (90% del dinero en circulación no existe de forma física):

  • Divisible: es una computadora, es algo digital, se puede dividir n veces.
  • Transportable: gracias a internet, lo es.
  • Durable: es una computadora, es digital, puede guardarse por cuántos años se desee.
  • Infalsificable: ¿cómo vences el copipegado?… ¿Qué tal una base de datos?
  • Escaso: de nuevo, ¿cómo vences el copipegado?… ¿Qué tal si reducimos la velocidad de creación?

Tan «sencillo» como una base de datos pública

En lugar de una imagen o algo virtual (como un PDF), se crea una base de datos donde se registran transacciones: se le da seguimiento a cada bitcóin y, al final del día, se sabe qué ganancia tiene cada persona. Hasta aquí, nada fuera de lo común, pero esto se pone mejor: se trata de una base de datos pública. ¿Como para qué hacerla pública?… Bueno, pues para que todas las personas involucradas (y todo individuo que lo desee) puedan acceder a la base de datos; así, bajo el escrutinio público, nadie puede vender/comprar un bitcóin que no exista. Venga, que mediante este sistema descentralizado, el dinero recupera su cualidad de infalsificable.

Démosle al dinero un descanso del acelerado ritmo posmoderno

Ajá… ¿y cómo reducimos la velocidad? Mediante la implementación de un sistema de prueba de trabajo (proof-of-work, PoW), la base de bitcóin: que el dinero vuelva a representar trabajo. «Si tú quieres un bitcóin, tienes que trabajar para él»; este proceso es conocido como minería. Tales pruebas de trabajo, llevadas a cabo por un algoritmo especializado (o una combinación de ellos), producen un nuevo bloque de información cada 10 minutos: tú corres un proceso que tarda 10 minutos y, cuando se lo envías a alguien más, esa persona, al correr el programa y tardar 10 minutos, valida que tú también tardaste 10 minutos en correr ese programa. Y, finalmente, el dinero vuelve a ser escaso, gracias al tiempo/trabajo que cuesta producir cada bloque.

¿Cómo enviar/recibir bitcoines?

Volvamos a la base de datos descentralizada y pública donde se registran todas las transacciones. A le quiere enviar un bitcóin a B, pero no confían el uno en el otro; cuestión esencial de bitcóin. La única forma de intercambiar bienes cuando no se confía en el otro es a través de un tercero para que valide la transacción; C, el tercero, es un minero. El minero gana una comisión de cada transacción cuyos datos valida; él le da sentido al sistema, porque sin él tendrías que guardar la base de datos en tu servidor, dando así al traste con las cualidades de ser un sistema público y descentralizado.

El minero toma un conjunto de transacciones —las que mejor le paguen, obviamente, pues ahí es donde este tercero gana— y las guarda en un bloque; un bloque es una serie de transacciones enlistadas y apunta al bloque anterior, el que usó el minero como base para validar que las transacciones en cuestión tienen una historia. De esta forma, cuando quieras comprar un bitcóin, tendrás la certeza de que, quien te lo está vendiendo, lo recibió antes de vendértelo.

La inmutabilidad de bitcóin

El sistema está diseñado de tal forma que resulta más redituable sumarte a él que hackearlo. No puedes modificar lo ya validado, sólo le puedes agregar cosas al nuevo eslabón de la cadena de bloques que estés produciendo con base en el bloque inmediatamente anterior al tuyo, pero no podrás ni quitarle cosas ni modificárselas al historial. Al ejecutar el algoritmo que estés corriendo, éste apunta hacia el bloque anterior, y es esto lo que hace que sea una cadena; y, por supuesto, todos desean basarse en el bloque más reciente para comenzar a trabajar desde ahí (por aquello de que implica menos tiempo y menos trabajo).

Si, además de lo anterior, tomamos en cuenta el lapso de 10 minutos que cada bloque de la cadena requiere para ser validado, tenemos que, con la actual tecnología disponible, resulta imposible o monetariamente inviable (la persona tendría que poseer 51% de las computadoras participantes en el proceso de minado) que alguien modifique un bloque pues, para lograrlo, tendría que correr el PoW en menos de 10 minutos y procesar más de un bloque a la vez (el más reciente y los anteriores, desde el punto donde deseara insertar la modificación); sólo así se lograría modificar la historia.

La oferta de bitcoines es limitada

Satoshi Nakamoto diseñó este sistema para garantizar el control de la moneda, pensando en salvarla de caer en la temida inflación de los ciclos económicos. ¡Cómo se logra eso? En 2009, por validar 8 bloques, un minero ganaba una recompensa de 50 bitcoines, recompensa que se divide a la mitad cada 4 años; es decir, en 2012 la suma bajó a 25 bitcoines y desde 2016 está en 12.5 bitcoines; entonces, en el año 2140 se dejarán de producir bitcoines. Así pues, bitcóin no es una moneda inflacionaria. Y, como se están produciendo cada vez menos, el valor de los bitcoines que existen incrementa.

¿Y esto qué tiene que ver con la cadena de bloques? Pues cobra significado porque, como es un sistema monetario, esto es, los mineros que están trabajando lo hacen por dinero, y como además la recompensa que ganan está basada en bitcoines, pues les interesa que los bitcoines cuesten mucho. Si los bitcoines no cuestan, entonces su trabajo no vale, y todo el mecanismo de este sistema se viene abajo; de ahí que los propios mineros sean pieza clave en la conservación del mecanismo del sistema.

This slideshow requires JavaScript.

Como conclusión, blockchain es un libro contable público, es descentralizado; y nadie puede controlarlo, a menos de que cambie toda la historia —actualmente ni un país tiene el poder necesario… ni un país ni nadie—; inmutable, nadie lo puede modificar, lo cual no sólo tiene beneficios tal cual para bitcóin, también tiene beneficios para todos.

[…]

Para registrar transacciones, un montón de cosas, es superútil. Y es un sistema financiero: sin un valor monetario, sencillamente no funciona. No puedes tener un sistema de blockchain trabajando en tu empresa local, no sirve; sólo tienes una base de datos [extremadamente difícil y lenta de manejar] y listo.

[…]

Está validado criptográficamente: … no es de que le creas a nadie, tú corres el algoritmo y listo. Y no lo debes correr con el sistema de ellos, con cualquier sistema [PoW] puedes validar que es verdad.

Y es virtualmente imposible de hackear.

Genaro Madrid

Director de Desarrollo Tecnológico

Mifiel | Volabit

¿Qué hay para blockchain más allá de bitcóin?

Llevar un registro de transacciones, no sólo de dinero, sino de cualquier activo (conjunto de todos los bienes y derechos con valor monetario que son propiedad de una empresa, institución o individuo). Por ejemplo, en Mifiel se usa la cadena de bloques para documentos como cheques o pagarés. En general, para cualquier cosa que se requiera registrar de forma permanente e inmodificable; si no quieres que sea inmutable, si no quieres que sea público: no uses blockchain.

Esta tecnología apenas lleva 10 años, estamos todavía en un fase en la que se están analizando todas las posibilidades que esta innovación económica podría traer consigo: registro de documentos legales, seguimiento de activos de bolsa de valores, registro de la propiedad (casas, autos…), votaciones… Incluso, se puede digitalizar el dinero fíat, el peso, para devolverle las cinco propiedades esenciales del dinero. La cadena de bloques es para dar soluciones a necesidades ante las cuales una mera base de datos es insuficiente; la detección de esos problemas y el planteamiento de sus respectivas soluciones a través de blockchain apenas comienza.


 

Al final, pues no: no fueron 20 minutos, sino 36; más 16 minutos para preguntas y respuestas —¡y las que faltaron!—…

Como sea, ya no tienes pretextos: ¡anda y ve a explicarle la cadena de bloques a tu abue! 8)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s