¿Y si el Parque Jurásico fuera real?

¿Saben? A mí me gustan las películas de Parque Jurásico. De hecho, soy de la generación que en su adolescencia vio la película dirigida por Steven Spielberg, y basado en una novela de la década de los 90 escrita por Michael Crichton.

Obviamente, clonar un tiranosaurio rex, un brontosaurio o un velociraptor es difícil de poder lograr, pero las personas del Frozen Zoo de San Diego dice lo contrario. Y es que especialistas del centro de investigación ha decidido guardar y preservar células de varias especies animales para el futuro.

El zoo, en 2004, registró el deceso del último ejemplar de una especie de ave llamada “po’ouli“*, un pájaro originario de Maui. Con esta especie oficialmente extinta en ese año, aumentó la preocupación del zoológico por conservar una base de datos que pudiera permitir, como se explicó renglones atrás.

Dibujo de un ave po’ouli, actualmente extinta.
Imagen: https://www.artimalia.org/

¿Cuántas especies se han registrado en esta base de datos?

De acuerdo a Marlys Houck, quien funge como curadora del banco de biodiversidad del Frozen Zoo, se han añadido al proyecto las células de 100,000 individuos y 1,200 especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios.

¿Se ha logrado alguna clonación exitosa?

Así como pasó con los temibles y asombrosos lagartos gigantes en la novela y la película, las posibilidades de clonación son tan reales como experimentales. Y es que, gracias a los esfuerzos de investigación del Frozen Zoo, un equino de una especie en peligro, el caballo de Przewalski**, regresó a la vida, después de que su ADN fuera conservado por al menos 40 años, de acuerdo a información brindada por Cynthia Steiner, directora asociada de genética de la conservación del Frozen Zoo:

“Tenemos al individuo, hemos probado el concepto, pero podemos usar estas células para introducir variación genética en la población”

Cynthia Steiner, directora asociada de genética de la conservación del Frozen Zoo, en San Diego, California.
Imagen de un caballo de Przewalski, descansando sobre el suelo.
Imagen: http://www.razas-caballos.com/

Pocos recordarán que uno de los enormes pasos dentro de la clonación genética fue la oveja Dolly, que fuera creada en 1996 y que fuera sacrificada en febrero de 2003. Dolly fue uno de los grandes asombros científicos que cambiaron al mundo, y permitieron vislumbrar algo que solo pudimos soñar e imaginar tres años antes de su aparición.

La oveja Dolly, primera clonación exitosa de un animal.
Imagen: https://www.elperiodico.com/

Y, aunque es un hecho que la clonación es algo real y que sigue investigándose, evolucionando y mejorando, las ideas que se presentan en los filmes de Parque Jurásico (o en la malograda idea de dinosaurios del director Seymour Skinner en Los Simpson: Juanito y los Clonosaurios) son cada vez más cercanas a lo que leímos o vimos en pantalla.

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*El pájaro po’ouli era originario del archipiélago hawaiano, donde se descubrió en la segunda mitad del siglo XX (1973). Se cree que procede de un linaje antiquísimo de pájaros mieleros (honeycreepers), una especie oriunda de las islas de la que no se habían encontrado descendientes desde 1923. De los tres ejemplares restantes en 2004, un macho fue capturado con el fin de intentar preservar la especie mediante un plan de reproducción de emergencia. Sin embargo, falleció el 26 de noviembre antes de que se pudiese encontrar una hembra. Los dos pájaros restantes no se han avistado desde entonces. La incursión de cerdos y mangostas en su hábitat y la propagación de algunas enfermedades por parte de los mosquitos son las principales causas de su extinción.

**El caballo de Przewalski (Equusferus del przewalskii) es el último caballo salvaje verdadero y el único ancestro del caballo doméstico que ha sobrevivido hasta nuestros días. El nombre común se refiere al explorador ruso Nikolai Przewalski que descubrió por primera vez la subespecie en la década de 1870. Este caballo salvaje tiene un cuerpo fuerte, con robustas patas cortas, un cuello corto y una poderosa mandíbula. La parte posterior y los lados van de pardo a grisáceo-marrón, la cabeza tiene una nariz harinosa y suelen tener una raya oscura a lo largo de la espalda. Estos caballos tienen crines erectas sin copete y sólo la parte inferior de la cola está cubierta de pelo largo y negro, mientras que la parte superior suele tener pelos más cortos de color claro.

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