Ciencia, ¿para qué?

La Física es como el sexo, está claro que puede tener algunos resultados prácticos, pero no lo hacemos por eso. – Richard Feynman

 

Para una persona que estudia o se dedica a la ciencia, es muy común escuchar una pregunta:

y eso que haces, ¿para qué sirve?” 

En esta columna intentaré responder dicha pregunta, desde un punto de vista personal y abierta a discusión, sin embargo mi respuesta refleja la perspectiva de muchos de mis colegas, pues mi réplica se ha ido formando a lo largo de los años producto de pláticas, discusiones y experiencias diversas.

A veces resulta un poco difícil escuchar dicha pregunta con mas frecuencia de la que uno desea, a veces hecha  en forma amigable y curiosa, pero otras veces en forma insultante y menospreciando el valor de mi carrera y de la importancia que tenemos los científicos en la sociedad  pues dicha pregunta deja  ver  el desconocimiento hacia nuestro quehacer. El científico parece ser  ante su comunidad un generador de conocimiento inútil, inaplicable, vano e improductivo. 

Es comprensible la existencia de tal desconocimiento pues se vive en una sociedad donde el desinterés de la comunidad hacia sus científicos es notoria y viceversa,  pues a veces la comunidad científica tiene muchas otras prioridades, quedando rezagada la integración de ellos con la sociedad.

Los científicos hacemos ciencia, para mejorar la vida de la sociedad en la que vivimos, ese es y sera siempre nuestro objetivo y  obligación. Un juramento análogo al hipocrático se hace al recibir cada uno de nuestros grados académicos, en el cual juramos servir a nuestra sociedad, procurar el beneficio de ésta y trabajar para la mejora de sus vidas.

No tiene sentido trabajar en los laboratorios para alimentar a la industria si la población general no goza de los respectivos beneficios, la evolución de la ciencia es necesaria y justificada solo a menos que el bienestar de la población aumente con ello.

Muchas veces el conocimiento generado carece de aplicabilidad inmediata, por ejemplo, como física que soy, en mi disciplina se estudian algunos de los mecanismos mas básicos del funcionamiento de la naturaleza,  para entenderlos y refinarlos técnicamente, para ver reflejado el conocimiento en bienestar pasarán décadas. Es difícil entonces comprender la importancia de invertir y desarrollar ciencia pues el paradigma moderno de la sociedad aclama lo  desechable, vendible e inmediato.

Marie Skłodowska-Curie una de las descubridoras de la radiactividad y dos elementos radiactivos: el polonio y el radio dijo una vez:

¨No debemos olvidar que cuando se descubrió el radio nadie sabia que seria útil en los hospitales. El trabajo era de ciencia pura. Esta es una prueba de que el trabajo científico no debe ser considerado desde el punto de vista de la utilidad directa. Debe ser realizado por sí mismo, por la belleza de la ciencia, y siempre existe la posibilidad de que un descubrimiento científico pueda llegar a ser, como el radio, un beneficio para la humanidad.¨

Entonces, ¿para que sirve lo que hago? No se, no tengo idea de que fines prácticos tendrá o si los llegará a tener alguna vez, pero ello no lo cataloga como cocimiento inútil, pues al realizar ciencia básica, se están fertilizando los suelos donde la mejora de nuestras vidas y el bienestar será fruto.

Pero hay algo mas, curiosidad pura,  acaso tú cuando miras el cielo, el sol, el agua, el pasto o la vida no te preguntas: ¿por qué?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s